Trauma; Abordaje psicológico de personas que han sufrido quemaduras graves

Me gustaría que reflexionaras un momento sobre qué significan para ti la palabra “ESENCIA” e “IDENTIDAD”, qué es lo primero que te viene a la mente al leerlas, lo que sientes cuando reflexionas sobre ellas y buscas en tu interior su significado.

Comienzo proponiéndote esto, pues una de las pacientes que sufrió quemaduras graves en el 80% de su cuerpo tras un accidente, me hacía ver consulta tras consulta lo importante que eran para ella estas palabras, y lo que había constituido su pérdida de identidad tras el accidente, haciendo referencia en todo momento a no sólo una pérdida de identidad física por todas las secuelas de las quemaduras, sino a una pérdida de identidad psicológica y emocional, pues fue un proceso muy duro el que tuvo que vivir, donde tuvo que reconstruirse a sí misma en todos los sentidos y conocer aspectos de su personalidad que hasta el momento no sabía que le pertenecían, pues no se había enfrentado a una situación similar. Y a pesar de esa pérdida de identidad, ella misma recalcaba que en el fondo seguía siendo ella misma, seguía manteniendo su Esencia, aunque sentía que se había perdido por completo, afirmaba que esa fue la única luz a la que pudo agarrarse para continuar.

Fotografía de Mónica Arroyo, presidenta de la Asociación Canaria de Quemados VIDA

Con todo esto quiero que comprendamos un poco más, en la medida de lo posible, lo que significa que un día te mires en un espejo y seas de una manera, y al otro día si llegas a ser capaz de mirarte, no reconozcas a la persona que  hay al otro lado, no seas capaz de aceptarte a ti mismo. La persona que ha sufrido un trauma así podrá volver a forjarse su nueva identidad física y emocional a base de aceptarse a sí mísm@, a ser capaz de mirarse y no rechazarse, a poder gestionar las miradas y comentarios de los demás que muchas veces se hacen por desconocimiento, debe creer en sí mísm@, potenciar una actitud positiva, no culpabilizarse, contar con apoyo social… Hablaremos de ello más adelante.

CÓMO SE PODRÍA EMPEZAR A INTERVENIR PSICOLÓGICAMENTE

Lo primero sería hacer consciente cuáles han sido las pérdidas para el paciente con las quemaduras, y no hablamos de sólo pérdidas físicas, sino desde un significado más profundo, como comentaba antes, por ejemplo pérdida de identidad emocional, también se pueden ver debilitados los apoyos sociales con los que normalmente se contaba o que estos sean escasos, habría que valorar todos los aspectos que rodean a la vida del paciente. Y es necesario además tener en cuenta que muchas veces las pérdidas no suelen ser muy aparentes, hay que ayudar a la persona a clarificar el significado verdadero de la pérdida.

Es necesario tener en cuenta que los temas psicológicos y sociales constituyen partes integrales del tratamiento de las quemaduras, desde el momento de la lesión hasta la recuperación y rehabilitación total del paciente.

El tipo de lesiones que sufren los pacientes quemados, hace que su recuperación requiera de un personal profesional debidamente entrenado. La intervención en crisis debe ofrecerle a los pacientes oportunidad de expresar sus emociones, desde el primer día, por lo que es necesario contar con los servicios de los psicólogos, capacitados para esa labor.

El paciente emocionalmente maduro será capaz de aceptar de forma consciente su enfermedad y, si fuera el caso, la muerte. El psicólogo deberá concienciar al paciente de que su actitud tiene mucha influencia en la efectividad del tratamiento que se seguirá con él. Igualmente los pacientes deben ser informados de que la tensión puede afectar la circulación, impedir el proceso de cicatrización y disminuir su comodidad

También es importante considerar los apoyos sociales con que cuenta el paciente. El centro médico debe iniciar el contacto con los familiares, de ser posible desde el primer día de ingreso. Esto con el fin de permitirles manejar la culpa, la incredulidad y la pérdida y facilitar de esta forma que los contactos sociales del quemado, sobretodo los familiares, estén en mejor capacidad de brindarles asistencia emocional.

La mejor predicción del éxito de la rehabilitación es el apoyo social con que cuenta, entendido como la familia, los compañeros y los amigos. Como Técnicas se recomiendan la técnica de relajación simple, las técnicas de autocontrol, la respiración primaria y las técnicas de disociación, como formas de alejamiento de su situación, y de las cuales podría disponer cuando así lo requiera.

Un aspecto al que contribuyen las técnicas de relajación es al control del dolor.Los grados elevados de ansiedad y la atención en el estimulo generador originan mayor percepción del dolor. Las técnicas de relajación pueden contribuir no sólo a disminuir la ansiedad, para así disminuir la percepción del dolor, sino que logran potencializar los analgésicos. Con estos pacientes debe considerarse, además, que el dolor no sólo está presente en la lesión, sino que los tratamientos médicos para las quemaduras son dolorosos. Para que la cicatrización tenga lugar, las heridas deben ser lavadas, lo que produce dolor en el paciente. El dolor también se incrementa cuando es movido en la cama, al transportarlo, al realizar los ejercicios y al tomar tejido sano para injertos.

En cuanto al trabajo con las pérdidas inicialmente mencionado, Kubier Ross (1975) citado en Blumenfleid y Schoeps (1993) sostenía que las personas pasaban por cinco etapas hasta superarlas. Estas etapas son: negación, intrusión, enojo, depresión aceptación.

El proceso después de quemaduras severas pasa por cuatro etapas, tres durante la hospitalización y una en la casa. La primera se llama aguda y está dominada por mecanismos de defensa y defensas de emergencia. La fase inmediata usualmente se inicia después de dos semanas, en ella los factores psicológicos se fortalecen. La recuperación continúa y el paciente entra en la tercera etapa; donde las destrezas sociales influencian los pensamientos y sentimientos de la víctima. La última etapa, se da cuando el individuo de nuevo se ajusta a la familia, trabajo y sociedad.

Fase Aguda o Fase Inmediata

En esta etapa la víctima utiliza defensas primitivas como negación y represión. Las defensas son usadas con el propósito de proteger al paciente de la seriedad de su situación. Puede presentar delirios, insomnio y ansiedad. El delirio es el resultado de un síndrome orgánico cerebral Se caracteriza por confusión, desorientación, agitación o apatía, insomnio y pesadillas, alucinaciones y menoscabo intelectual. Pueden aparecer signos neurológicos. El delirio tiende a agudizarse en la noche y es común en pacientes con grandes extensiones del cuerpo quemadas. Esto ocurre en el 30 por ciento de los adultos quemados. Es frecuente que aparezcan sentimientos depresivos.

Fase de Convalecencia o Fase de Reintegración

Las reacciones psicológicas normales son: el miedo (en relación a los tratamientos), la ansiedad acerca de su futuro funcionamiento, la depresión moderada, como resultado de la pérdida de funciones, del desfiguramiento y la separación de los seres queridos. La exacerbación de estos síntomas resulta patológico y puede dar como resultado depresiones severas, regresiones o psicosis. Una tercera parte de los pacientes adultos quemados presentan síntomas patológicos, durante la hospitalización. La depresión es el mayor problema en la recuperación de dichos pacientes.

Sentimientos más frecuentes en pacientes quemados:

La depresión, el enojo, hostilidad y la ansiedad

Los pacientes pueden hablar de tristeza o expresar tristeza en su expresión facial, el apetito disminuye, hay pérdida de peso, trastornos del sueño y paralelamente disminuye la actividad psicomotriz al despertar por la mañana. Todas estas son señales de humor depresivo

Esta emerge porque la persona experimenta el trauma como una situación peligrosa, que hace surgir miedos básicos experimentados en la infancia. Blumenfleld y Schoeps (1993) han observado siete tipos de ansiedad en estos pacientes la amenaza básica a la integridad narcisista, miedo a los extraños, miedo a la separación, miedo a perder el amor y la aprobación, miedo a lesionar o perder partes del cuerpo y miedo a perder el control de las funciones del cuerpo.

QUÉ ES LO MÁS COMÚN EN GRANDES QUEMADOS

La ansiedad psicológica se produce en la mayoría de los sobrevivientes de grandes quemados, se suelen sentir irritados, tristes, indefensos, deben adaptarse a una situación totalmente diferente a la de antes del accidente.

Si bien cada quien vive la ansiedad psicológica de manera diferente, las personas con lesiones por quemadura a menudo presentan estos síntomas:

  • Se sienten tristes, ansiosas o irritables — “Me pongo triste (o ansioso o enojado) cuando pienso en cómo ocurrió mi lesión y la manera en que ha cambiado mi apariencia”.
  • Se sienten indefensas — “No puedo hacer nada para impedir que la gente me mire”.
  • Se sienten desesperadas — “Nunca me sentiré cómod@ con la manera en que reacciona la gente cuando ven mis cicatrices por primera vez”.
  • Sienten malestar porque tienen que depender de otras personas para obtener ayuda.
  • Se sienten distantes de su familia, amigos o público en general.
  • Se sienten sol@s

. · Tienen dificultad para conciliar el sueño  y para mantenerse dormid@s (p. ej., las pesadillas me despiertan).

  • Dificultad para relajar la mente y el cuerpo.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Presentan Bajo nivel de energía o sensación de cansancio todo el tiempo. Mientras están en el hospital, los sobrevivientes pueden encontrar que tienen mucho tiempo para concentrarse en sus lesiones por quemadura.

Muchas personas informan que padecen trastornos psicológicos durante varios días o algunas semanas después de haberse herido. Para la mayoría, los períodos de ansiedad se vuelven menos frecuentes después de un par de semanas o hasta después de un par de meses. Sin embargo, casi un tercio de las personas con quemaduras importantes siguen sintiendo mucha ansiedad hasta los dos años.

Las causas de dicha ansiedad pueden ser:

  • Pensar en el acontecimiento en sí – en ambas situaciones si sufrió la lesión y/o si fue testigo de alguien que también se vio gravemente herido o que murió.
  • Preocupaciones sobre el futuro.
  • La apariencia de la lesión: preocupación sobre la reacción del público ante las lesiones (se le quedan mirando fijamente, curiosidad).
  • Recordar la forma en que las heridas se veían en lugar del accidente y en el hospital
  • Cambios en su apariencia debido a cicatrices y contracturas.
  • Molestias físicas.
  • Dolor mientras la herida todavía está cicatrizando (sobre todo durante los cambios repetidos de apósitos) y el subsiguiente dolor durante meses o años posteriores.
  • Picazón a medida que sanan las heridas y se forman las cicatrices. Algunos sobrevivientes reportan que la picazón es la experiencia más difícil de sobrellevar durante la cicatrización pues se siente que los consume completamente. Cambios en el estilo de vida y las circunstancias.
  • Limitaciones de las habilidades físicas.
  • Pérdida de la independencia.
  • Separación de los familiares y amigos durante la estancia en el hospital.
  • Dificultad para regresar al trabajo o a la escuela.
  • Pérdida de sus propiedades, residencia, mascotas, etc.
  • Interrupción de las actividades diarias de la vida y sus roles.
  • Tensiones en las relaciones íntimas.
  • Retos con el interés sexual y la intimidad.
  • Amplias necesidades médicas y nuevas cargas financieras.

Efectos de la ansiedad psicológica en la salud y la recuperación

Se ha demostrado que la ansiedad psicológica afecta a la forma en la que funciona la mente (por ejemplo, mala memoria, lapsos de atención cortos) y la manera en la que funciona el cuerpo (por ejemplo, el sistema inmunológico, la digestión). La ansiedad también puede empeorar otras condiciones médicas (por ejemplo, la presión arterial, el control de la glucosa). La ansiedad psicológica puede interferir con la recuperación del quemado de muchas maneras, como por ejemplo:

  • Empeorando el dolor y la picazón.
  • Reduciendo su esfuerzo y persistencia para participar en terapias de rehabilitación y cuidado de heridas.
  • Dificultando la comunicación con los miembros del equipo de atención a la quemadura.
  • Reduciendo su interés y gusto por las actividades diarias.
  • Interrumpiendo el sueño.

OPCIONES DE TRATAMIENTO ANTE LA ANSIEDAD PSICOLÓGICA EN GRANDES QUEMADOS

Comportamiento y actividades saludables: Tratamientos que no involucran a los profesionales de atención médica o medicamentos.

  • Es fundamental buscar apoyo emocional tanto de profesionales como de otros que han sufrido situaciones similares
  • Apoyo de grupos dirigidos por profesionales
  • Apoyo de otros sobrevivientes.
  • Mantenerse en contado con los amigos y familiares, y pida apoyo.
  • Tomar el proceso de recuperación paso a paso. La aceptación de la lesión y los cambios en la vida toman tiempo y, la recuperación (física y psicológica) puede darse a un ritmo lento.
  • Dormir suficiente y comer alimentos saludables.
  • Evitar el tabaco, las drogas ilícitas o el uso excesivo del alcohol, ya que puede empeorar.
  • Concentrarse en las tareas que pueda realizar en vez de en las cosas que ya no le son posibles de hacer debido a su lesión.
  • Mantenerse activo y hacer ejercicio con regularidad en la medida de lo posible
  • Mantener la mente activa realizando las cosas que disfruta (leer, practicar juegos, la computadora, etc.).
  • Tan pronto como se pueda cuando sea médicamente seguro, volver a hacer las cosas que hacía antes de la lesión – como ir al trabajo, a la escuela, de compras.

Psicoterapia: Los profesionales de la salud mental están entrenados en el uso de métodos para evaluar y tratar la ansiedad psicológica. La ayuda profesional es especialmente importante si la ansiedad es severa e interfiere con las cosas que son importantes para usted. Es mejor trabajar con un profesional de la salud mental que tenga experiencia en el tratamiento de personas con lesiones graves y experiencia en el tratamiento de los problemas que pueda estar experimentando (p. ej., imagen corporal, malestar social, trastorno por estrés postraumático o TEPT). He aquí algunos los métodos eficaces que los proveedores de la salud pueden utilizar para ayudarle a reducir su ansiedad:

  • La terapia cognitivo-conductual (TCC).
  • Manejo del estrés: prácticas como la de la respiración profunda, la meditación o la de permanecer “en el momento presente”.
  • Estrategias de afrontamiento como la solución activa de problemas.
  • La comunicación y destrezas sociales: Por ejemplo, los cambios en la apariencia pueden requerir que aprenda nuevas destrezas para administrar la ansiedad que puede suscitarse cuando otras personas le pregunten sobre su accidente o cuando reaccionen a los cambios en su apariencia debido a su lesión.

 


Iris Flores

Nº Col. P-02039

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