¿Cuándo acudir a un sexólogo?

Actualmente la figura del sexólogo es desconocida para la mayoría de la población. La sexualidad continúa siendo un tema tabú para muchas personas en la sociedad de hoy en día, y es por ello que la gente omite hablar sobre ello si aparece alguna dificultad en ese ámbito, ya sea por vergüenza y pudor, por desconocimiento, etc.

Sin embargo, la sexualidad es un pilar básico en la vida y el bienestar de las personas. Además, la sexualidad no es algo que permanezca estático a lo largo de los años: es dinámica, cambia y evoluciona durante toda la vida, por ello se puede decir que no hay una única sexualidad, ni si quiera dentro de una misma persona. Podemos definir la sexualidad como una capacidad que todos tenemos, que podemos desarrollar y que es el resultado de todo lo que somos: nuestra sexualidad depende de nuestra historia de vida, en ella influyen tanto nuestra biología y nuestra personalidad como nuestra cultura, nuestra educación, etc.

Afortunadamente, los medios de comunicación están empezando a visibilizar esta profesión, pero en muchas ocasiones se muestra al sexólogo como aquel profesional que se dedica exclusivamente a dar consejos para disfrutar más de nuestra sexualidad, es decir, solamente hace hincapié en el placer que se puede obtener mediante la sexualidad. Y aunque esa es una parte importante de nuestro trabajo, un sexólogo sirve para muchas cosas más.

No podemos olvidar que la Sexología es una rama de las ciencias de salud, por lo que los sexólogos son profesionales que velan por la salud sexual de las personas, y esto abarca tanto la esfera física como la mental y emocional.

Para facilitar la accesibilidad de la población a estos servicios es necesario conocer qué ofrece un sexólogo, por lo que continuación se mencionan algunas de las muchas labores que puede desempeñar:

  • Da información adecuada:

“¿Es normal que solo me excite si mi pareja lleva tacones puestos?”

“¿De qué forma me afectará haber llegado a la menopausia?”

“Me han diagnosticado una enfermedad de transmisión sexual, ¿qué es?”

“Siempre me han dicho que si me masturbo me quedaré ciego y me da miedo que ocurra”

En ocasiones hay dudas sobre nuestro cuerpo y nuestra sexualidad que nos inquietan y que si no se resuelven a tiempo pueden crear situaciones más complicadas de solucionar.

El profesional de la sexología también puede desmitificar algunas creencias que habitualmente pasan de boca en boca debido al tabú que existe sobre la sexualidad y a que muchas veces se recurre a fuentes poco fiables para resolver las dudas que pueden aparecer y  que no nos atrevemos a preguntar.

 

  • Aconseja y educa en sexualidad:

¿Qué método anticonceptivo sería el adecuado para mí?”

“Mi hijo con discapacidad intelectual se masturba mucho, ¿qué podemos hacer?”

“Ha llegado la hora de hablar con nuestra hija de sexo, ¿cómo lo hacemos?”

“Mis amigos dicen que si cae semen en mi ropa interior me puedo quedar embarazada”

Hay situaciones en las que no tenemos muy claro qué podemos hacer o qué opciones tenemos, generalmente por la falta de información que hay. Un sexólogo puede ayudarnos a resolver todas esas cuestiones en las que no sabemos muy bien cómo actuar.

 

  • Realiza terapia sexual:

“Soy incapaz de llegar al orgasmo”

“Me quitaron un pecho y no me siento atractiva ni deseable, evito el sexo”

“Nací en un cuerpo que siento que no me corresponde”

“Hace unos años sufrí acoso sexual y desde entonces no me atrevo a tener relaciones”

El profesional de la sexología puede realizar terapia cuando aparecen disfunciones sexuales, es decir, aquello que nos impide tener una relación sexual satisfactoria. Las más conocidas son la eyaculación precoz, la disfunción eréctil, un bajo deseo sexual…pero puede ser cualquier cosa que no permita que disfrutemos de las relaciones sexuales (autoestima, culpa…).

La terapia sexual también es útil en casos de adicción al sexo, de acoso o abusos sexuales, puede ser parte de una terapia de pareja, en casos en los que alguna medicación puede interferir en la vida sexual…etc.

Es decir, la terapia sexual es recomendable siempre que haya algo que nos incomode o no nos permita sentirnos satisfechos con nuestra sexualidad, no sólo con aquella que se reduce a los genitales, si no a todas sus dimensiones (emocional, cognitiva, sensorial, biológico, social…).

Esto ha sido solo una presentación muy resumida, estas y muchas otras cosas pueden solucionarse con la ayuda de un profesional de la sexología, que posiblemente también esté formado en psicología o medicina, por lo que brindará una atención adaptada a las necesidades de cada paciente.

Y ahora que conoces esta información….¿podemos ayudarte en algo?

 


Libertadl Clemente
Nº Col. CL-4218

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