La Psicología y las personas mayores

Que la población está envejeciendo es un hecho indudable. Las mejores condiciones de salud, la ausencia de guerras en Occidente, entre otros factores, está promoviendo el aumento de la esperanza de vida. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) actualmente, en España, la esperanza de vida se sitúa en 85,7 años para las mujeres y de 80,4 en el caso de los hombres. Las predicciones sitúan que ésta continuará aumentando.

Necesidades de las personas mayores

Por todo ello, nuestros mayores suponen una población con unas necesidades especiales que deben ser abordadas desde las distintas disciplinas que componen el ámbito socio-sanitario. En este post, os hablaré, desde mi experiencia, cómo la psicología aborda el trabajo con personas mayores.

Dentro de las estrategias de envejecimiento activo, cada vez son más las personas que acuden a asociaciones y centros de día en los que realizan distintas actividades adaptadas a sus necesidades y que favorecen su bienestar físico, cognitivo y emocional. Además, este trabajo se realiza desde los recursos más clásicos para las personas mayores como son las residencias.

El primer hándicap que nos podemos encontrar en este trabajo es que, realmente, la mayoría de las personas no reconocen la figura del psicólogo o la necesidad de acudir a este profesional. Realmente, el perfil de las personas mayores es totalmente heterogéneo. Como en el trabajo con otros colectivos, es realmente importante adecuarse a las necesidades de cada uno. A continuación, os muestro, de manera resumida, las principales funciones del psicólogo en estos centros:

Estimulación cognitiva

Se diferencia entre declive cognitivo que consiste en la leve pérdida del rendimiento cognitivo y es fruto del envejecimiento. Por otra parte, está el deterioro cognitivo característico de los distintos tipos de demencia y de la Enfermedad de Alzheimer. Por ello, a través de la estimulación cognitiva (conocida coloquialmente como la gimnasia del cerebro) se promueve el enlentecimiento de estos procesos que son degenerativos y la preservación, cuando es posible, de las funciones cognitivas.

Psicoterapia
Preocupaciones, ansiedad, temores, duelos, etc. Las personas mayores pueden requerir la ayuda de un profesional para el desahogo emocional y el apoyo a nivel terapéutico. La vejez, en sí misma, supone un proceso de duelo. La persona ve mermada sus capacidades cognitivas y físicas y esto supone un fuerte impacto emocional. Por otra parte, es importante hacer una revisión vital en la que cerrar conflictos del pasado, así como de la liberación de cargas que provoquen malestar en la persona.

Atención Familiar
En ocasiones, resulta tremendamente importante trabajar la adaptación familiar a las nuevas circunstancias y necesidades de la persona. Dentro de este apartado, toma especial relevancia la atención a las personas cuidadoras, trabajando el desahogo y otras estrategias para no caer en el síndrome del cuidador quemado.

Modificación de la Conducta
Debido al deterioro, pueden aparecer conductas que resulten problemáticas y para disminuirlas o eliminarlas, hay que programar una intervención a nivel conductual.  

Actividades de ocio y tiempo libre
Desde el departamento de Psicología también se participa en la planificación y ejecución de actividades que potencien el bienestar de nuestros mayores. Entre ellas, puede haber: celebración de fiestas, excursiones y visitas culturales, visionado de películas, etc. También, se desarrollan talleres específicos como técnicas de relajación y risoterapia.

Todo este trabajo no sería posible sin el apoyo de un equipo interdisciplinar en el que, además del papel de la psicología, se encuentra la figura del trabajo social, la fisioterapia, la terapia ocupacional y la enfermería, además del importante papel que realizan los auxiliares de enfermería.

 


Alejandra Muñoz
Nº Col. AN09995

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