Autoestima: ese concepto del que tanto se habla y que a tantos nos cuesta que sea siempre «alta»

Todos en algún momento hemos escuchado hablar sobre el concepto de autoestima, muchos te habrán dicho, es que tienes la autoestima  baja, es que no te quieres, no te valoras…o todo lo contrario: ¡Hay que ver lo que se quiere esta persona!, se nota que tiene una alta autoestima…

Pero…¿qué es realmente la autoestima?, ¿cómo se consigue?,¿ qué hacemos con ella?, ¿es siempre la misma?. Estoy segura que muchos de nosotros nos hemos parado a reflexionar alguna vez sobre estas cuestiones, especialmente en momentos difíciles para nosotros, donde nos encontramos perdidos y comúnmente decimos “ es que estoy de bajón”. Vamos a ello…

Hablemos de autoestima

La autoestima es el conjunto de percepciones, imágenes, pensamientos, juicios y afectos sobre nosotros mismos. Es lo que yo pienso y siento sobre mí. La satisfacción de cada uno respecto de sí mismo. Es el resultado de la autoevaluación que cada cual hace de sí mismo. Esto nos lleva al término “AUTOCONCEPTO” ya que la autoestima se fundamenta en él. Todos tenemos una imagen mental de nosotros mismos, es decir una percepción y una idea de cómo somos tanto física como psicológicamente, esta autopercepción forma un concepto mental de quien y como somos. Y la autoestima podría definirse como el resultado emocional de la aceptación o no de nuestro autoconcepto.

Esta imagen la vamos creando a lo largo de nuestra vida, empieza a formarse desde la infancia y va a depender de toda nuestra historia personal, las situaciones que atravesamos y cómo éstas nos afectan, asi como nuestra capacidad para gestionarlas, creando todo esto una forma de vernos y valorarnos.
Esta idea de nosotros mismos puede coincidir con la idea que los demás tienen de nosotros o no, incluso esta idea puede coincidir con la realidad o no, pero cuanto más realista sea esta idea, más adecuada será nuestra interacción con el ambiente que nos rodea, más nos aceptaremos a nosotros mismos, mayor será nuestra capacidad de crecimiento personal y más sólida será nuestra autoestima.

Es necesario tener en cuenta que la autoestima no es constante y fija, sino que varía en función de nuestra situación vital y nuestras circunstancias, así de cómo seamos capaces de tomarnos aquello que nos afecta. Además la autoestima se puede modificar, y es una de las razones comunes por las que se suele solicitar ayuda, con unas buenas herramientas y mejorando ese autoconcepto se puede conseguir una mejora en la autoestima.

Para que quede algo más claro….

Características

  •   No es innata
  •   Se desarrolla a lo largo de la vida
  •   Podemos modificarla
  • Está influenciada por el contexto

Componentes

  • Cognitivo: La descripción que tiene cada uno de sí mismo en las diferentes dimensiones de su vida. Incluye la opinión que se tiene de la propia personalidad y conducta, así como las ideas, creencias, etc. sobre sí mismo.
  • «Lo que pienso»
  • Afectivo: Es el resultado de la valoración que realizamos de la percepción de nosotros mismos. Supone un juicio de valor sobre nuestras cualidades personales, la respuesta afectiva ante la percepción de uno mismo.
  • «Lo que siento»
  • Conductual: Es el proceso final de la valoración anterior, que se plasma en la decisión e intención de actuar. Lógicamente, nuestras acciones vendrán muy determinadas por la opinión que tengamos de nosotros mismos.
  • “Lo que hago»

Personas con una alta autoestima suelen superar sus dificultades con más facilidad, disponen de una personalidad más afianzada, pueden ser más creativas e independientes, cuentan con más facilidad en sus relaciones tanto interpersonales como consigo mismo, y sienten que tienen el control de su vida.

Personas con una baja autoestima suelen ser inseguras y les cuenta confiar en sí mismas. Tienen dificultades para alcanzar sus metas, suelen autojusticarse atribuyendo a “Causas internas” las dificultades con las que se encuentran, adolecen de habilidades sociales para resolver conflictos y es muy común que estén presentes los sentimientos de culpa y temor ante el rechazo social.

Tener una alta autoestima o una autoestima saludable es algo que depende más de nosotros mismos que del exterior. Para eso importante llegar a conocerse bien, ver cómo somos capaces de afrontar las situaciones, si tendemos a atribuirnos muchas de las circunstancias negativas que nos ocurren a aspectos internos nuestros que no valoramos como cualidades y nos culpamos por ello. Es necesario ver quiénes somos, qué queremos y qué estamos haciendo para conseguirlo.

Para modificar la autoestima nos podemos encontrar con muchas herramientas si acudimos a internet, siempre hay pautas a seguir que nos pueden ayudar más o menos según nos cuadre con el momento vital en el que nos encontremos y lo comprometidos que estemos con llevarlas a cabo. Desde la psicología en sí, cada orientación psicológica y cada psicólogo tendrá su forma y sus procesos para llevar a cabo una mejora de nuestra autoestima.

Desde mi punto de vista, primero hay que conocerse a uno mismo, indagar el por qué de esa autoestima baja, qué circunstancias nos ayudaron a crearla y a tener el autoconcepto que a día de hoy tenemos. Al haberse formado en la infancia, la falta de autoestima ha sido creada por la perspectiva de un niño y seguramente esté sesgada. Como no podías entender lo que estaba pasando realmente, es muy útil volver a buscar su origen y replantear tus creencias. Te propongo algo…pregúntate el por qué de tus miedos, por qué tienes esos pensamientos e ideas acerca de ti.

Y una vez podamos hablar de ello de una forma clara, seamos conscientes de lo que ha ido sucediendo y cómo nos hemos ido sintiendo y creando esa autoimagen, seamos capaces de aceptarlo y aceptarnos y comencemos a potenciar ese cambio con pequeños pasos. Todo esto con el fin de aceptar nuestras debilidades y fortalezas para reconocer así nuestro propio valor.

 


Iris Flores
Nº Col.  P-02039

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