¿Son los «preliminares» preliminares?

Si buscamos en internet información sobre los preliminares, encontramos páginas y páginas de entradas acerca de pasos indispensables que hay que dar antes del sexo, para tener una relación sexual placentera, para encender la pasión y preparar el cuerpo para disfrutar….

Pero realmente…¿los preliminares son, como se indica con su nombre, preliminares?

Inicialmente, intentaremos definir lo que se considera que abarca el concepto “preliminares” para posteriormente descubrir si realmente son tal cosa…y si el nombre con el que se les conoce es el adecuado.

En general se entiende que para iniciar una relación sexual, para que haya sexo, tiene que haber, al menos, un mínimo de estos “preliminares” ya sea en forma de besos, caricias, etc.

Se suele entender que estos preliminares deben ir, por normal general, de menos a más “intensidad sexual”: así, por ejemplo, si preguntamos a la población general, un orden que suelen dar a estos “preliminares” es, inicialmente besos, luego caricias con ropa, posteriormente sin ropa, pasarían a la masturbación, después al sexo oral y finalmente ya al “sexo”, que es como llaman al hecho de que haya penetración.

Hay también quien mete dentro de este “cajón de sastre” que son los preliminares actos que no tienen porqué implicar contacto físico, como por ejemplo llevar determinada ropa sexy, un striptease, poner música erótica, escenificar una fantasía sexual, iluminar con velas o tener luz tenue… pero también aquellos que implican contacto, como un juego erótico, un masaje con aceites, etc.

Entonces…¿los preliminares tienen que darse antes de la penetración?

Aquí está el mayor error del concepto de “preliminares”. Lo cierto es que se pueden dar en cualquier momento de la relación sexual. Pero este error no viene causado solamente por un fallo en la nomenclatura, tiene las raíces profundamente hundidas en nuestra cultura, y a continuación explicaremos porqué.

La sociedad es coitocéntrica. Bien, pero ¿esto qué significa?

Significa que la mayoría de la población entiende que la penetración es indispensable para que se dé una relación sexual. En otras palabras: considera que sexo/relación sexual=penetración, por lo que si no hay penetración, no hay relación sexual. Y esto es lo que nos lleva a engaño con los “preliminares”.

Al pensar que la relación sexual solo se da si hay penetración, se entiende que el resto de actividades van enfocadas a preparar el cuerpo o a aumentar las ganas de esa penetración. Pero no es así. Una relación sexual no es otra cosa que una serie de comportamientos enfocados a tener/dar placer sexual. Y este placer se puede obtener de muchas formas diferentes, no solamente con la penetración.

Una relación sexual puede ser simplemente un intercambio de besos, un masaje erótico, sexo oral, sin tener que realizar una penetración. Es decir, en una relación sexual puede haber penetración, pero también puede haber muchas otras conductas que generan placer sin que haya esa penetración y seguir siendo una relación sexual.

Una vez que se entiende esto, el nombre “preliminares” carece de sentido, ya que no es necesario que se den antes de nada. Sencillamente son conductas que nos generan un placer sexual o erótico y que no tienen porqué guardar ningún orden a lo largo de la relación sexual: la penetración no es el fin último, el fin último es disfrutar, y se puede hacer de muchas formas.

Y desde esta perspectiva nos damos cuenta de que tenemos  todo un menú sexual…¡no tenemos porqué elegir siempre los mismos platos en el mismo orden!


Libertad Clemente
Nº Col. CL-4218

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