Mindfulness en el deporte

Hace unos meses os escribía un post sobre Mindfulness donde hablábamos, de forma introductoria, sobre los inicios de esta técnica y en qué consiste. En esta En esta ocasión vamos a aplicarla al mundo del deporte, donde nos ayuda a reducir el estrés y la ansiedad, mejora la concentración y el estado de ánimo y favorece un nivel óptimo de activación, fundamental para poder dar nuestro máximo rendimiento.

Son muchos deportistas de élite como Novak Djokovic, Tiger Woods o Lebron James, los que se han sumado al uso de estas técnicas. También muchos entrenadores trabajan con esta filosofía para intentar sacar el máximo rendimiento de sus jugadores, seguro que os suena si os hablo de “ir partido a partido” del “Cholo Simeone”.

Como ya comentamos en el post anterior, el mindfulness tiene como base conseguir mantener la atención plena al momento presente, en la actividad que estamos realizando, es decir, centrarnos en el aquí y ahora, totalmente concentrados y absortos en el PRESENTE.

A nivel deportivo hablamos de la utilización de una serie de técnicas, que nos ayudan a mejorar en nuestra disciplina deportiva, aunque, no vamos a engañar a nadie, la técnica no es fácil ni rápida al inicio, es decir, no es una “pastilla mágica”. Si bien es cierto que su aprendizaje es sencillo, para ser un experto en la práctica de Mindfulness es necesario el entrenamiento diario, únicamente conoceremos y sentiremos realmente los grandes beneficios de estas técnicas mediante el uso continuado de las mismas y su inclusión en las rutinas de entrenamiento diarias, es decir, convirtiendo esta habilidad en un hábito más dentro de nuestro estilo de vida.

No confíes en un curso que promete cambiar tu vida en un fin de semana, eso es vender humo, los cursos intensivos o de fin de semana pueden ayudarte a comprender la base del mindfulness y enseñarte algunas técnicas, nada más, sin la práctica te habrás gastado tu dinero para nada.

Algunos de estos beneficios del mindfulness en el deporte se traducen en:

  • Mejor concentración y atención en entrenamientos y competiciones.
  • Adecuada gestión del estrés y otras emociones que influyen en nuestro rendimiento deportivo.
  • Desarrollo de un conocimiento más exhaustivo de nuestro cuerpo y de las interrelaciones Mente-Cuerpo.
  • Favorece una toma de decisiones más eficaz
  • Ayuda a obtener un nivel de activación óptimo en entrenamientos y competiciones.

4 pilares del Mindfulness

  1. Antes de pasar a la práctica debes ponerte tus gafas de explorador, olvídate del adulto que eres y saca tu niño interior para poder atender abierta y conscientemente, como si todo lo que ocurre en este momento lo estuvieras viviendo por primera vez, con curiosidad e interés. Observa tu interior, sensaciones de tu cuerpo, emociones, creencias, pensamientos, … y tu exterior, que te rodea, y sobre todo TU RESPIRACION en este momento.
  2. Los pensamientos y las emociones son solo eso, son pasajeros y desaparecen si no les prestamos atención, no te dejes enganchar por ellos.
  3. Juzgar, comparar o valorar continuamente si nuestros pensamientos, sentimientos o percepciones son buenos, malos o regulares nos agota, y nos hace perder la concentración. Para mantenernos en el presente debemos aprender a fluir con las experiencias positivas y negativas, ser conscientes de ellas y aceptarlas.
  4. Si vamos con presión mal vamos, el mindfulness no tiene un propósito concreto dentro de una actividad, necesitamos motivación, disciplina y constancia para llevar a cabo la práctica diaria que será la que nos aporte beneficios uniéndola con otras acciones.

Por ejemplo, puedo observar que he cometido un error lanzando un tiro de 3 en este momento de partido, pero si no acepto el error como algo natural y me engancho con pensamientos negativos y la frustración de haber fallado el tiro, no seré capaz de llegar a la defensa posterior o haré una mala defensa, ya que no estoy concentrado en la jugada presente, sigo en el pasado. Si me mantengo en el presente es mucho más probable que haga una buena defensa posterior.

Técnica Mindfulness

Para empezar, realiza este ejercicio:

  1. Para: detén tu atención en la actividad que vas a realizar, tomate 1-2 minutos para concentrarte en aquello que vas a realizar (lanzar tiros libres, ensayar tiros a puerta, saques de tenis, virajes de natación, salida de una carrera, etc.)
  2. Observa: mientras estas parado presta atención a tus sentimientos, pensamientos, emociones y acéptalo (por ejemplo: siento energía en las piernas, tengo ganas de hacer este nuevo ejercicio, pienso que voy a ser capaz de conseguirlo)
  3. RESPIRA: una vez nos hemos chequeado corporal y mentalmente siente tu respiración, concéntrate. En este paso los ejercicios de respiración son fundamentales, respira de forma controlada; durante este tiempo puedes ir conectando con la actividad, el material, el campo o la siguiente acción.
  4. Continua: es momento de actuar, concéntrate al máximo en la actividad que vas a realizar o estás realizando y continua hacia tu objetivo.

 

Una vez controlamos estos pasos básicos podemos entrenar técnicas más complejas, como meditaciones, visualizaciones, escaneos corporales completos, técnicas para trabajar con pensamientos… Siempre supervisados por un especialista, un psicólogo deportivo o un entrenador con mucha experiencia en la técnica.  Lo que sí es básico, y sin ello no conseguiremos desarrollar el hábito del Mindfulness es el entrenamiento de la respiración.

 

Para saber más:

Kabat-Zinn, J. (2009). Mindfulness en la vida cotidiana. Donde quiera que vayas ahí estás. Paidós.

Kabat-Zinn, J. (2012). Mindfulness para principiantes. Kairós.

Siegel, R. D. (2011). La solución Mindfulness. Soluciones prácticas para problemas cotidianos. Desclée de brouwer.

 


Lara Jiménez
Nº Col. 4751

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