Cómo elegir bien a tu Psicólogo

Cuando una persona está sufriendo, pasando por un momento difícil o bien quiere realizar un cambio en su vida y no sabe cómo, el paso más importante y a veces el más complicado es decidir acudir a terapia psicológica. Diversos son los motivos que actúan como barreras que dificultan dar ese paso, como por ejemplo tener que hablar de temas privados y sensibles para la persona o el temor a  lo que puedan pensar los demás si se enteran de que uno va a consulta.

Una vez que se toma esta decisión nos puede surgir la siguiente pregunta: ¿y cómo puedo elegir a un psicólogo/a que sea adecuado/a para mí? No hace falta buscar demasiado para encontrar una amplia oferta de psicoterapeutas, terapeutas o diferentes “profesionales” que afirman poder ayudar a cualquiera que lo necesite.

El objetivo de este artículo es que cualquiera pueda diferenciar entre un profesional cualificado con un mínimo de garantía respecto a aquellos que no pueden ofrecer eso.

Por este motivo y en primer lugar, se enumeran a continuación una serie de requisitos que debería tener el o la psicoterapeuta elegido/a. Estos datos básicos deberían ser visibles en la información de cada profesional, por lo que si no figuran conviene ser precavido.

Condiciones a valorar

Tener el título de Psicología. Puede parecer algo obvio que si estamos buscando un/a psicoterapeuta debería estar en posesión de la Licenciatura o Grado en Psicología, pero esto no siempre es así. Hay personas que se denominan psicoterapeutas o bien utilizan otros términos más “imaginativos” que carecen de este título. Es importante indagar en el currículum del profesional para verificar que presente esos estudios.

Estar colegiado. Cualquier psicólogo/a que ejerza como tal tiene la obligación de estar colegiado. La colegiación consiste en un registro en el Colegio Oficial de Psicólogos, preferiblemente donde se lleve a cabo la actividad, que regula el ejercicio profesional. Como bien dice el Colegio Oficial de Psicólogos la colegiación constituye una garantía básica de calidad de los servicios psicológicos. Este registro garantiza, entre otras cosas, que se posea la titulación adecuada y obliga al cumplimiento de unas normas éticas.

Ser profesional sanitario. El tratamiento de los diferentes problemas psicológicos está considerada una actividad sanitaria, por lo cual el/la psicoterapeuta deberá ser profesional sanitario. Esto solo se consigue a través de tres formas diferentes: 1. Poseer la habilitación sanitaria, 2. Tener el título de Psicología General Sanitaria, o 3. Poseer el título de Psicólogo/a especialista en Psicología Clínica.

Formación especializada. Este requisito no es esencial ni obligatorio, aunque deseable. Durante la formación de un/a psicólogo/a, sea cual sea el camino que haya elegido, se estudia cualquier problema psicológico que pueda sufrir una persona. Aun así sería recomendable acudir a un/a psicoterapeuta que posea formación especializada en la temática que nos interesa debido a que hay problemas con gran complejidad o muy específicos. Por ejemplo, si alguien tuviera un problema  sexual sería recomendable que acudiera a un especialista en terapia sexual, o bien si elegimos un/a psicoterapeuta para nuestro hijo que sea especialista en terapia infantil.

Si a la hora de buscar un profesional ves que alguien cumple estas recomendaciones puedes tenerlo en cuenta para la elección.

¿Pero esto es suficiente para garantizarme que es el adecuado?

Estas recomendaciones son lo primero en lo conviene fijarse, pero no es lo único a tener en cuenta.

Una vez se encuentre a alguien con estas características y se empiece la terapia, una de las cosas más importantes y a valorar para saber si esa persona es la adecuada es ver si hay conexión entre los dos.

Según mi opinión, es muy positivo que tanto terapeuta y paciente encajen dentro del contexto de relación terapéutica. La terapia es un proceso intenso donde se tocan a veces temáticas muy personales y sensibles, o bien se tienen que realizar cambios muy difíciles en la vida de una persona, por lo que ayuda de forma significativa que haya buena sintonía entre ambos.

La persona debería poder sentirse cómoda, entendida y validada con su terapeuta. Esa es una de las mejores formas para comprobar que la elección ha sido la acertada.

En resumen, para encontrar a un/a psicoterapeuta adecuado/a hay que tener en cuenta principalmente dos cosas. La primera es la que corresponde al profesional y que está relacionada con su formación y características, y la segunda es la que atañe a la relación entre psicólogo/a y paciente.

Si has dado con un profesional debidamente acreditado y además te sientes cómodo/a y acogido/a estas en el lugar correcto.

 


Jesús M. Calderón

Nº Col. M-31505

La Psicología Online

¿Es fiable? ¿Es segura? ¿Funciona? ¿Es legal? … Son solo algunas de las dudas que suscita esta forma de hacer terapia psicológica. Por ello, sería interesante empezar a aclarar esas y otras posibles dudas que puedan surgir.

Situémonos. La Psicología Online nace de la mano de las nuevas formas de comunicación entre personas que predomina en el mundo actual. La vertiginosa evolución de esta manera de relacionarse ha hecho cambiar nuestra conducta en prácticamente todas las esferas de nuestra vida. El uso de las redes sociales es la manifestación más visible de este fenómeno, que ha permitido, entre otras muchas cosas, eliminar las distancias entre personas, independientemente de cuán lejos estén unas de otras.

Pero no sólo se ha eliminado la distancia entre las personas a la hora de establecer una comunicación instantánea de carácter informal, sino que esta comunicación se ha extrapolado a ámbitos como el trabajo, la educación y la sanidad. La Psicología, en tanto que disciplina sanitaria reconocida, se ha adaptado a las nuevas formas de comunicación, incorporando la opción de tratar a las personas realizando los procesos terapéuticos sin requerir presencia física, a través de las diferentes opciones que ofrece la comunicación online.

Otras disciplinas como la medicina, ya ha incorporado medios online que facilitan la comunicación entre profesionales y pacientes. La Psicología es una disciplina sanitaria que no requiere un contacto directo con el paciente, en tanto que opera con los planos conductual, emocional y cognitivo del mismo. Por este motivo, la adaptación de la Psicología a los formatos online ha sido más fácil, aunque tardío, si echamos un vistazo a países como Estados Unidos y descubrimos que este tipo de formatos están asentados y perfectamente normalizados desde hace más de diez años.

¿Es fiable la Psicología Online? Sí (si se hace bien). Y la pregunta lógica tras esto es “¿Qué es hacerlo bien?”. La respuesta a esta última pregunta no dista mucho de la respuesta que se daría a la misma pregunta, pero refiriéndose al formato tradicional, a la terapia psicológica de toda la vida. En primera lugar, que el profesional tenga la formación adecuada para poder tratar a los pacientes; es decir, que cuente con la titulación de Graduado/a en Psicología, o Licenciado/a en Psicología, un Máster de Psicología General Sanitaria y/o la habilitación sanitaria por parte del Ministerio de Sanidad (para el ejercicio de la terapia psicológica es obligatorio contar con el máster o la habilitación). En segundo lugar, que el profesional actúe de forma ética. Los psicólogos y psicólogas que ejercen a través del formato online han de regirse por el código deontológico, al igual que han de hacerlo los que realizan la terapia de forma presencial.  Finalmente, es importante aclarar que existen varios formatos online, y no todos son igual de eficaces y recomendables; el formato online que más se asemeja a la terapia presencial y que más fiabilidad transmite es el formato de terapia a través de videollamada, ya que permite que los y las terapeutas perciban la comunicación no verbal, así como una serie de claves que en otro formatos no sería posible (tales como la terapia por chat, o la terapia a través de correo electrónico, que también están contemplados para realizar la terapia psicológica).

¿Es segura? Sí, siempre que se pongan los medios adecuados. Si nos centramos en la videollamada, existen programas que permiten este tipo de comunicación, y algunos tienen más seguridad que otros. Pero, además, es muy importante tener en cuenta que a día de hoy muchas de las aplicaciones que utilizamos en nuestra vida diaria nos conectan con otras personas que cuentan con la misma aplicación y que además están en nuestra agenda de contactos. Por lo que estas aplicaciones pueden llegar a actuar a modo de redes sociales en algunas ocasiones. A la hora de establecer una terapia a través de videollamada, los límites entre paciente y terapeuta han de quedar perfectamente fijados y no pueden producirse invasiones en la intimidad por parte de una u otra parte. Lo recomendable para estos casos es que cada terapeuta cree una cuenta profesional para registrarse en las aplicaciones con las que se trabaje, no aportando más datos personales de los estrictamente necesarios. Con lo cual, la seguridad de la videollamada va a depender del nivel de responsabilidad que tenga la clínica online.

¿Funciona? Sí, funciona. La terapia online es un tema que está siendo estudiado con mucho interés, y los resultados que hasta ahora se tienen muestran como la eficacia de la terapia online es similar a la de la terapia presencial. Es decir, la terapia online es capaz de evocar los cambios necesarios para que una persona supere una dificultad, problema o trastorno psicológico en prácticamente el mismo grado en el que una terapia presencial es capaz de hacerlo.

¿Es legal? Sí, es legal. El Consejo General de la Psicología de España ha definido a la tele-psicología como “la prestación de servicios psicológicos empleando tecnologías de la información y de la telecomunicación, mediante el procesamiento de la información por medios eléctricos, electromagnéticos, electromecánicos, electro-ópticos o electrónicos. Dentro de estos medios podemos incluir los dispositivos móviles, los ordenadores personales, los teléfonos, las videoconferencias, el correo electrónico, webs de autoayuda, blogs, redes sociales, etc. La información puede ser transmitida tanto por vía oral como escrita, así como por imágenes, sonidos u otros tipos de datos. La comunicación puede ser síncrona (videoconferencia interactiva, llamada telefónica) o asíncrona (e-mail)” (fuente: http://www.cop.es/pdf/telepsicologia2017.pdf).

El Consejo General de la Psicología en España es la institución que engloba todos los Colegios profesionales de Psicología que hay en todo el territorio nacional, y que reconoce explícitamente el uso de las técnicas online para las intervenciones psicológicas.

Finalmente, PSIKO nace como la primera clínica de Psicología Online en España, con equipo propio, compuesto por integrantes muy formados, conectados entre sí, y con experiencia terapéutica tanto presencial como online, para ofrecer el mejor servicio de terapia psicológica y acercar la terapia donde los formatos tradicionales no llegan, con las máximas garantías de legalidad, seguridad y ética.

¡Bienvenido/a!


Alberto Álamo

Nº Col. AN08736